¿Dónde murió Simón Bolívar? No sé en qué parte de la conversación estábamos, pero salió esta pregunta en el trabajo. La situación era más grave de lo que pensaba: la mayoría de los sondeados no supieron dar con la respuesta correcta. Todos daban excusas variadas:
- Es que yo estudié en un colegio distrital.
- Es que mi profesora de historia era bruta.
- Eso pasó hace mucho tiempo.
- En el Pantano de Vargas.
- En Cuba.
- ¿Eso se estudia?
- No sé, pero era veneco.
- ¿y dígame usted donde murió Colón?
- Eso a nadie le importa.
- En Barranquilla o Cartagena, no recuerdo bien.
- En la Quinta, ahí donde Monserrate. Sí, donde está esa camita.
El Libertador, el héroe nacional de este y otros países, el Hombre de América… murió y no saben dónde. Los que conocían la respuesta fueron tan solo 4 de un total de 12 personas encuestadas. De esas 4, una acertó porque recordaba una canción. En fin, dado que la pregunta sobre su muerte era desconocida, imagino que el resto de su vida no es menos, así que aquí va un resumen.
Nació un 24 de julio en el seno de una familia perteneciente a la aristocracia caraqueña, lo que le permitió acceder a una buena educación, primero en Venezuela y, más tarde, en Europa. Fue allá, en Madrid, donde conoció a la que sería su esposa, María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza. La joven pareja se trasladó a Caracas, lugar donde María Teresa murió al poco tiempo de fiebre amarilla. Sí, es cierto, para todo al que le pese, Bolívar estuvo casado con una española.
Después de otros viajes por el Viejo Continente, Simón Bolívar regresó a Venezuela con la firme idea de liberar a su patria del yugo español. Aprovechó el momento de crisis que atravesaba España, a las puertas de la Guerra de Independencia, y se sumó a la causa revolucionaria. En ese contexto, se forma en Caracas una Junta de Gobierno, que tuvo como objetivo principal la firma del Acta de Independencia y la constitución de la Primera República. Todo eso para el año 1811.
La recién creada República envía a Simón a Londres para solicitar apoyo a los ingleses quienes, a pesar de ser aliados de España en contra de Napoleón, tenían interés en sacar a los peninsulares de América. Una vez más, Bolívar volvió de Europa con nuevas ideas. Así, redactó en Cartagena el Manifiesto de Cartagena, donde explicaba las causas por las cuales la Primera República había tenido tan poco éxito.
El ya coronel se dedicó, desde entonces, a intensificar su vida militar. Tuvo una participación destacada en las incursiones por el norte de Colombia, pues ayudó a detener a los realistas. Después de estas, inició la Campaña Admirable, por la que los españoles resultaron vencidos en territorio de la actual Colombia. Por solicitud de Camilo Torres, Presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, Simón se hace con Santafé.
Abandonó el continente para viajar a Jamaica, donde escribió la Carta de Jamaica, en la que habla de su proyecto de crear una gran confederación llamada Colombia. Estaba convencido de que para conseguir una independencia total de España, los jefes debían unir los esfuerzos bajo una sola persona y crear un país lo suficientemente fuerte como para aguantar un contraataque.
Con esta idea en mente, Bolívar detuvo a las fuerzas del español Pablo Morillo, El Pacificador, que tuvo que abandonar la lucha. Simón, junto a Francisco de Paula Santander, siguió avanzando por la Nueva Granada y parte de América Latina. Juntos vieron nacer la República de Colombia en el Congreso de Cúcuta. En esa época, Colombia abarcaba los territorios de Venezuela y Nueva Granada, teniendo en cuenta que aquí se incluía hasta Quito. Así pues, Simón Bolívar fue Presidente de la nueva República y, Santander, Vicepresidente.
Ese año, en 1819, Bolívar cruzó los Andes y se enfrentó a los españoles que quedaban en el territorio en la Batalla del Pantano de Vargas, donde los realistas sufrieron fuertes bajas. El 7 de agosto tuvo lugar la Batalla de Boyacá, que fue definitiva. Las luchas se llevaron a cabo bajo el famoso Decreto de Guerra a Muerte.
En los años siguientes, Bolívar liberó Venezuela y Perú. Se dedicó también a la administración del estado, a crear un sistema fiscal, la justicia y otros asuntos de gobierno.
A final de los años 20 del siglo XIX surgen las primeras rivalidades entre los generales, con adeptos de Santander por un lado, y de Bolívar por otro. De hecho, El Libertador sufrió un atentado en Bogotá que casi acaba con su vida, si no fuera por la actuación decisiva de Manuela Sáenz, su pareja de la época.
Bolívar dimitió del Congreso en 1830, Perú se declaró en su contra y el nuevo Presidente de Venezuela le desterró. Bolívar quedó muy afectado por la situación vivida y se trasladó a Santa Marta. Allí, aquejado de tuberculosis, le sorprendió la muerte, con tan solo 47 años. Sus restos reposaron en la ciudad costeña hasta que fueron trasladados a Venezuela, tal y como él pedía en su testamento.
Al final de su vida, Simón Bolívar había tenido muchos títulos y cargos, alguno de los cuales desempeñó al mismo tiempo: fue Presidente de la Gran Colombia y Venezuela, dictador del Perú y Presidente de Bolivia.
Así que ya saben dónde murió El Libertador. Uno de los pocos que acertó me dijo “Debe ser en Santa Marta porque ahí hay una joda de Bolívar”. Olé.











